jueves, 17 de diciembre de 2015

MUJERES Y MEDICINA: PATRIARCADO Y "SEXUACIÓN CIENTÍFICA".

Buenas noches querid@s. En este día 17 de Diciembre, por extraño que parezca no voy a escribir sobre política, a pesar de ser el tema más candente del momento, pero quizás lo haga más adelante, siempre en referencia a lo que hago, que es Historia de las Mujeres y Análisis de Género.

De lo que hoy me apetece hablaros es de algo que nos toca mucho más adentro, y cuando digo a dentro quiero ser explícita, pues me refiero al cuerpo, a nuestros cuerpos, a la salud, y a la sexuación que se lleva a cabo en el ámbito de la medicina con respecto a las mujeres y las pruebas médicas en general, sobre todos los individuos.

Cabe deciros en primer lugar que, resulta curioso —si no casi patético— que la medicina ha sido, desde tiempos ancestrales, una profesión ejercida por mujeres, pero que sin embargo sigue sin ser reconocida dicha labor, y destacan sobre ellas aún nombres en masculino (de los cuales no dudo su reconocido mérito), pero que en ocasiones han dejado mucho que desear con sus convicciones con respecto a las mujeres.

Si todo el mundo conoce la típica imagen de la enfermera, tanto en la Primera como en la Segunda Guerra Mundial, esto no dista mucho de las parteras griegas y romanas, o las curanderas medievales, pues las mujeres siempre han estado ahí detrás, abordando las labores de cuidado —naturalmente no reconocidas—, trayendo criaturas al mundo, sanando enfermedades... Durante la Historia, aquella mujer que dedicaba su tiempo a labores y cuidados sanitarios, sobre todo a partir de la Edad Moderna, cuando la salud empieza a profesionalizarse, era vigilada con ojo avizor, pues probablemente sería tachada de bruja, en lugar de referirse a ella como curandera, debido a la ausencia en estas mujeres de unos estudios adecuados, por desgracia.

El caso es que, a parte de este primer punto, de que las mujeres estén arduamente alejadas del avance médico, lo que compete a los análisis clínicos no dista tampoco mucho de la realidad, y aquí es donde lanzo mi segundo punto:

"Comprobado científicamente" —como el Actimel— Las mujeres menos, las mujeres más, las mujeres esto, las mujeres lo otro... Lo que vengo a referirme aquí si ya lo habéis pillado es al simple hecho de que, en medicina, la teoría de las esferas separadas, o lo que es lo mismo, la división sexual, también se confirma.

Generalmente las pruebas y los análisis médicos solo se demuestran bajo individuos masculinos, pero ¡ojo! de cierta edad, peso y estatura, que tampoco van a llamar a mi abuelo para hacer un estudio de caso clínico para un nuevo medicamento. Es decir, las mujeres prácticamente no aparecen en estos tipos de análisis y seguimos así un poco como allá en la Edad Moderna, con unos cuerpos desconocidos: los de las mujeres.

Con todo esto no me voy a referir a que todas las pruebas médicas sean incorrectas o deficientes, pero sí a que aún queda mucho por hacer. Las mujeres, culturalmente, hemos estado apartadas de todo durante una catástrofe de años que han dado lugar a que el patriarcado sea tan permanente en nuestras vidas que no lo tomamos en cuenta en las más pequeñas cosas, pero ahí está. La ardua tarea de controlar los cuerpos de las mujeres ha llevado a la medicina —también utilizada por el patriarcado como arma—, a "comprobar científicamente" que las mujeres están menos capacitadas que los hombres. Pues perdónenme el descaro pero eso es MENTIRA. Nadie, repito, nadie es igual en esta tierra y si usted que me lee ha encontrado a su doble, tráigamelo (no vale tu hermano gemelo). Porque cada ser humano se compone químicamente de un modo distinto, y para eso solo tenemos que alzar la cabeza y observarnos los unos a los otros.

Está claro que si tienes vagina tienes ciertas cosas que no tendrías si tienes pene o viceversa, pero más allá de todo ello, las capacidades físicas y sobre todo intelectuales, son las mismas. Lo que ocurre señoras y señores es, que a las mujeres se nos educa para que nos defiendan y a los hombres para defenderse, analicen ahora ustedes la diferencia con todas sus consecuencias y repercusión cultural. 

A esto voy a sumar algo que me da muchísima rabia y es, que si lo único que tal vez hace diferentes a seres sexuadamente "femeninos" de los "masculinos" sea el hecho de tener vagina, parir y traer hijos a este mundo de "hij@s de puta" —entiéndanse las diferencias—, es por tanto esa suerte, o esa desdicha —la de tener vagina me refiero, porque en algunos países lo es— lo que hace que nos venga la conocida Menstruación. Sí, la regla, lo que hace que tengamos unas hormonas distintas que corren mucho más espesas por nuestro torrente sanguíneo cada 28 días y que nos ponen de una mala hostia que te cagas. ¡¡Si!! ¿¿Y qué pasa?? me enerva el hecho de que no pueda dolerte la puñetera barriga, o de que no puedas quejarte porque estés desangrándote como un jodido cochino, porque ¿sabéis qué? que eso si que es natural, es probablemente de las pocas cosas naturales que existan en este mundo artificial. Tan natural como el tener una eyaculación o que te salgan mocos al sonarte.

Con esto queridos y queridas leyentes, solo quería haceros reflexionar un poco sobre lo que concierne a nuestros cuerpos, tanto de hombres, como de mujeres, como de aquel que se ha puesto una vagina, o tenga de las dos cosas. Y es que no es todo realmente cierto y realmente valido, que el patriarcado actúa allá donde menos lo esperamos tal y como lo hizo en el pasado, lo hace ahora, en los anuncios de los tampones, de las compresas y cuando vamos a urgencias. Porque, aunque parezca lastimoso, no dictamos mucho aún de aquellas convicciones que se hacían bajo el Régimen de Franco, el la que que "renombrados médicos" "comprobaban científicamente" la inferioridad de las mujeres con respecto a los hombres, bajo el paraguas de un sistema político para el cual la mitad del país era intelectualmente inferior por pensar de un modo diferente. Creo que eso, a día de hoy, aún da mucho que pensar.

Buenas noches y gracias.

R.G.H.






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